Trastornos Alimentarios
¿En qué consisten?
Los TCA son trastornos relacionados con la autopercepción y la distorsión de la imagen corporal. Los más frecuentes son la anorexia y la bulimia. Las personas que lo padecen muestran una preocupación excesiva por no engordar, a pesar de que su peso sea normal o muy por debajo de lo normal.
Desde hace años se consideran los TCA como un fenómeno cuya causa se encuentra en múltiples factores, siendo el resultado de la interacción de aspectos psicológicos, familiares, biológicos y socioculturales (entre ellos el “canon de belleza” en la sociedad actual y la presión social por ajustarse a él).
Cada persona tiene una historia particular, una forma de entender la vida, de enfrentarse a los problemas, de resolver los conflictos y, por supuesto, tiene una opinión sobre sí misma que en ocasiones puede no ser satisfactoria. La forma y el momento particular en que cada persona vive, siente, asimila o interioriza estas situaciones contribuyen, entre otros factores, a que padezca uno de estos trastornos o no.
Se caracteriza principalmente por la restricción de la ingesta de comida, que conduce a un peso inferior al mínimo esperado negando el peligro que pueda conllevar, con consecuencias físicas como caída de pelo, sequedad en la piel y retirada de la menstruación, pudiendo presentar desnutrición y desequilibrios hormonales. La persona padece un miedo intenso a ganar peso o engordar y tiene una percepción muy alterada de su propio peso. Además de esto, la persona puede o no recurrir regularmente a atracones o a purgas (por ejemplo, con la provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas) y a menudo realizan ejercicio físico intenso con la intención de seguir perdiendo peso.
Se caracteriza por atracones recurrentes, consistentes en comer en un corto espacio de tiempo más cantidad de alimento de lo normal con sensación de pérdida de control. Además, se realizan conductas compensatorias inapropiadas como son provocación del vómito, uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos, ayuno, y ejercicio excesivo. Por sus características es un trastorno menos visible que la anorexia ya que no conlleva necesariamente pérdida de peso.
También se caracteriza por atracones recurrentes, con sensación de pérdida de control. Se diferencia de la bulimia porque la persona no tiene un comportamiento compensatorio inapropiado. A pesar de ello, los atracones son frecuentes (al menos una vez a la semana) y producen un malestar intenso en la persona. En la mayoría de casos hay un aumento de peso, lo que puede conducir a una situación de sobrepeso u obesidad.
